El área recreativa de Borleña se encuentra en la localidad del mismo nombre. La entrada está un poco complicada, se entra desde el cruce de Borleña, hay una señal con dirección Santiurde de Toranzo, siguiendo esta dirección , bajando un poco, a la derecha, se pasa junto a una nave y a continuación está el aparcamiento.
Para ver la dirección exacta pincha
AQUÍ
Para entrar en el área hay que pasar un arroyo por un pintoresco puente de madera.
El aparcamiento es muy grande, apropiado para coches y autobuses.
Es enorme, con grandes campas y arbolado. Está rodeada del río Pas, aunque desde el área recreativa no se ve. Pero siguiendo un pequeño sendero se accede al río, con amplísimo cauce de cantos rodados, pero en verano con muy poca agua.
Cuenta con 8 mesas, 4 barbacoas (dos en mal estado y sucias), parque infantil muy completo, y un templete para la música que puede resultar muy útil en caso de lluvia para guarecerse.
Datos de interés
Borleña es un lugar del municipio de Corvera de Toranzo, perteneciente a
la comarca de Pas-Iguña, que se encuentra situado en el curso medio del
río Pas.
La actividad económica que ocupa a la mayor parte de la población activa
en la zona es la agropecuaria; las principales actividades del valle
son la agricultura -maíz y patatas-, la ganadería vacuna y la industria
alimentaria de productos lácteos y repostería, entre los que destacan el
sobao y la quesada, característicos de la cultura pasiega.
Borleña es una zona de media montaña de gran belleza paisajística en la
que destacan hermosos robledales refugiados en zonas agrestes. De
especial interés es el barranco que lleva el nombre de este mismo
pueblo. Además en esta zona pueden encontrarse muchos otros muchos
rincones de gran belleza y encanto como la espectacular cascada, de unos
20 metros de caída, situada en las proximidades de Borleña.
El “Churrón” de Borleña es uno de los parajes más bellos de este
municipio, consiste en una espectacular cascada natural de unos 20
metros de caída. Está formada por concreciones de toba calcárea. La
formación tobácea , se trata de una morfología constructiva externa
propia de las formaciones kársticas.
Hay que llegar al pueblo de
Borleña y meternos a la derecha, donde está el hotel y el restaurante,
seguir hasta cruzar el puente y llegar a la bolera en donde dejaremos el
coche.
Seguiremos por la orilla del río a través del

pueblo
hasta llegar a la fuente con pilón y lavadero (conjunto que merece
pararse unos minutos), unos metros más adelante veremos una casa con una
rueda de molino, cogeremos el

camino
de la izquierda que nos saca del pueblo y nos lleva directamente unos
300 metros más adelante al cartel de información de la excursión.
Una vez informados seguiremos

por el camino hasta llegar a una casa, unos metros más adelante
cogeremos un puentecillo a la derecha para coger una senda tortuosa de unos 2 km que nos llevará al “Churrón”.
Ésta trascurre por la orilla del arroyo Madero y por un precioso bosque de ribera, que es sin duda otro de los atractivos del

recorrido,
ya que se encuentra en un perfecto estado de conservación, estando
formado por especies arbóreas como el fresno y el aliso principalmente,
auque también podemos

encontrar
arces, olmos, robles, castaños o serbales. En cuanto a las especies
arbustivas están representadas por avellanos, sauces, majuelos,
boneteros o

cornejos
y el extracto inferior está compuesto por helechos, trepadoras como la
madreselva o especies como el rusco, el hipérico, ráspano, la salicaria,
la astrancia o la cola de caballo.
El paseo por la senda es

muy bonito y entretenido, preludio de lo expectacular de la cascada, seguro que no os va a defraudar.
Os recomiendo hacerla cuanto antes, ya que ahora baja mucho agua, ya metidos en el verano será menos expectacular.

En el plano histórico-artístico mencionar una pequeña ermita en ruinas,
totalmente abandonada y la ermita de Santa Lucía, en la que se encuentra
la imagen de la patrona. En esta ermita destaca la fachada en la que se
pueden contemplar unos frescos inacabados de Fernando Calderón. También
cabe reseñar la iglesia parroquial, de principios del XVI, ya que en el
exterior existe un Vía Crucis en piedra muy interesante.